La lectura “La aventura de ser maestro” me hace recordar mi inicio como profesor, sin tener la formación pedagógica tuve que prepararme para estar frente a grupo, tomando como modelo la forma en que mis maestros de la universidad desarrollaban sus clases, profundizaba demasiado en los temas que mas dominaba y los demás los veía de una manera superficial, no consideraba los conocimientos previos de los alumnos; partía del supuesto de que ellos ya lo deberían saber, simplemente tenia que cubrir un programa y ellos deberían ser responsables de adquirir su propio conocimiento.
Es normal que todos en sus inicios tengamos temores, ansiedad y tratemos de aparentar que dominamos completamente la situación. Para dominar estos temores además de la confianza que nos da la experiencia debemos preocuparnos día con día en aprender de los compañeros y alumnos, manteniendo una mente abierta, ya que siempre habrá alguien que nos sorprenda.
Es normal que todos en sus inicios tengamos temores, ansiedad y tratemos de aparentar que dominamos completamente la situación. Para dominar estos temores además de la confianza que nos da la experiencia debemos preocuparnos día con día en aprender de los compañeros y alumnos, manteniendo una mente abierta, ya que siempre habrá alguien que nos sorprenda.
Creo que la experiencia docente; como se menciona, la adquirimos mediante el ensayo y error, pero es indispensable la capacitación para adquirir y fortalecer las estrategias, lograr conformar un repertorio de técnicas y encontrar una identidad como docentes de acuerdo a nuestras capacidades y aptitudes.
La capacitación docente corresponde a la necesidad de estar preparados para adaptarse a los cambios que se presenten, además cada generación de alumnos tiene sus características e intereses particulares, por lo tanto uno como maestro de igual manera debe buscar nuevas formas para hacer pensar a los alumnos, satisfacer sus inquietudes, partir de la experiencia que tienen y sobre todo dar sentido a los nuevos conocimientos para que los apliquen al mundo que los rodea, pensando en formar personas capaces de sobresalir en cualquier ámbito y ser parte fundamental de la sociedad.
Debemos sentirnos motivados para de la misma manera poder motivar al alumno, buscar los canales adecuados para una buena interacción docente-alumno, expresarnos de una manera adecuada, saber escuchar y preguntar, adquirir técnicas para organizar y controlar la disciplina del grupo. Todo esto debe hacerse con el fin de mejorar el proceso en el que estamos inmersos y sobre todo por nuestros alumnos, los cuales son lo verdaderamente importante.
Debemos sentirnos orgullosos de ser y estar en la docencia, cubrir las necesidades y exigencias de los alumnos y buscar la satisfacción de que ellos nos consideren sus maestros.
Saludos.
Es cierto modo todos aprendemos del ensayo y error, de echo si no cometieramos errores no llegariamos hacer mejores maestros y evitar volver a cometerlos.
ResponderEliminarTodos pasamos por esa etapa, aunque tuvieramos la formación docente, no falta que los nervios nos traicionen, pero después aprendemos a controlarlos; o al menos aprendemos a dicimularlos.